viernes, 13 de diciembre de 2013

Mapa de los Ganadores de la Maratón de Nueva York


Mapa de los Ganadores de la Maratón de Nueva York


Ver Ganadores del Maratón de Nueva York en un mapa más grande



La primera maratón se celebró en la ciudad de Nueva York en 1970, entonces, los 127 participantes dieron varias vueltas alrededor de Park Drive en Central Park. Sólo un centenar de espectadores observaron entonces la prueba, que ganó el norteamericano Gary Muhrcke con una marca de 2 h 31 min 38 s. En esta primera edición sólo 55 de los participantes completaron la carrera. El maratón ha evolucionado de forma importante desde entonces.
Para acoger al creciente número de participantes, en 1976 Fred Lebow, co-fundador de la carrera, decicidió rediseñar el trazado para atravesar los cinco boroughs que componen la ciudad de Nueva York. La maratón ganó en popularidad 2 años más tarde cuando la noruega Grete Waitz batió el récord del mundo de la prueba al recorrer el trayecto en 2 h 32 min 30 s. La noruega ganó en 8 ocasiones más, totalizando 11 participaciones en la prueba. Nadie hasta la fecha ha conseguido ganar la prueba en 10 ocasiones.
En el año 2000 se crea una sección de forma oficial para los participantes en sillas de ruedas. En la edición de 2002 se produjo la salida de las corredoras femeninas de élite 35 minutos antes que el resto de participantes.

Treinta y ocho años después de su creación en 1970, el maratón de Nueva York es un referente internacional, si bien no es la carrera con más participantes del mundo. Londres encabeza el ranking mientras que la de Nueva York cuenta con unas cifras de participantes que rondan los 25.000 - 30.000.
Todos los años aproximadamente 2 millones de espectadores alientan a los corredores en vivo a lo largo del trazado neoyorquino. El maratón se transmite en directo por la cadena NBC y ha contado con aprox. 315 millones de teleespectadores.


lunes, 9 de diciembre de 2013

Tae Bo

Tae Bo es una rutina de ejercicios principalmente asociados al boxeo y al Taekwondo desarrollada por el siete veces campeón del mundo de Karate y practicante de Taekwondo Billy Blanks. El Tae Bo se desarrolló en 1989 combinando la música con los ejercicios de entrenamiento desarrollando un régimen intensivo de trabajo. 
TAE BO es un acrónimo de Total Awareness Excellence Body Obedience (Total Conocimiento de la Excelencia de la Obediencia del Cuerpo). Incluye muchos golpes de Karate, pero no está ideado para pelear. Se trata más de un ejercicio para la salud que un arma de autodefensa. No hay lanzamientos, agarres ni combate en el suelo en Tae Bo, sino que lo que se persigue es el aumento de la salud a partir del movimiento.
Este ejercicio de alta intensidad ha demostrado incrementar la eficacia cardíaca, la fuerza, la resistencia muscular y la flexibilidad. Al trabajar la mayoría de los principales músculos del cuerpo, los practicantes de Tae Bo se desarrollan física y mentalmente, sintiéndose más fuertes y más vitales. El Tae Bo añade ejercicios aeróbicos a la mezcla, fortaleciendo los músculos con coreografías básicas. 


Los beneficios:

El Tae-Bo es un entrenamiento que da resultados rápidos y reales, su práctica continua produce: 
- Quema de grasa 
- Aumento del tono muscular 
- Aumento de la resistencia muscular 
- Aumento de la velocidad 
- Mejoras en el rendimiento del sistema cardio-respiratorio 
- Mejoras en la coordinación, la flexibilidad, el equilibrio y la postura 
- Descarga de tensiones y liberación del estrés 
- Aumento de la seguridad y la autoestima. 
- Ejercita todos los grupos musculares. 
- Devuelve la agilidad perdida. 
- Es fácil de aprender. 
- Enseña conocimientos básicos de defensa personal. 
- Mejora el tiempo de reacción física y mental. 

Alimentos buenos y malos

Los charlatanes dietéticos gustan de ofrecernos listas en las que figuran los alimentos redentores, de un lado, y, del otro, los exterminadores, esos que por nada del mundo deben formar parte de “su” dieta, esa que salvará a nuestro pecador cuerpo (y también a nuestra alma serrana, ya puestos…) del infierno nutricional.

Hay infinidad de ejemplos, y no hace falta ir muy lejos para encontrar tales listas. Si hay una cosa en la que están de acuerdo todos los comités de nutrición es en la promoción sin ambages de los cereales integrales y de las legumbres.

 Hoy traigo a cuenta unas declaraciones del Dr. Dariush Mozaffarian, la antítesis de la palabrería dietética, quien en 2011 también hizo de Moisés, como veremos en unas líneas. Ojo, que en este caso, no estamos ante un autodenominado experto, como es el caso de los lenguaraces espadachines de las dietas milagro: se trata de un prestigioso cardiólogo y epidemiólogo de la Universidad de Harvard, que cuenta en su haber con una larga lista de reveladoras investigaciones, la mayoría relacionadas con la nutrición humana.

Mozaffarian fue entrevistado por The New York Times en julio de 2011, coincidiendo con la publicación de un estudio denominado “Cambios en la dieta y en el estilo de vida, y ganancia de peso a largo plazo en mujeres y en hombres”. Estudio que publicó nada menos que en The New England Journal of Medicine, revista definida por la Wikipedia como “among the most prestigious in the world”, frase que no precisa traducción. Mozaffarian firmó el estudio como primer autor, pero en él nos encontramos con otras eminencias del calibre de Tao Hao, Eric Rimm, Walter Willet y Frank Hu. Escuchemos sin mayor dilación las declaraciones del Dr. Mozaffarian en la citada entrevista:

“La afirmación de la industria alimentaria de que no existe esa cosa llamada “alimentos malos”, no es cierta. Hay alimentos buenos y malos, y el consejo debe ser comer más alimentos buenos y menos de los malos. La noción de que está bien comer de todo con moderación es simplemente una excusa para comer lo que nos venga en gana”.

Para que nos entendamos, Mozaffarian cuestiona con sus palabras la archiconocida frase "no hay alimentos buenos ni malos, sino dietas sanas o insanas en su conjunto". Para que luego digan que yo soy un “integrista” de la nutrición…algo que escucho o leo una vez por semana. Me lo insinuaron, sin ir más lejos, en las “IV Jornadas Anuales de Dietistas-Nutricionistas de Cataluña, I Jornada Anual del Colegio de Dietistas-Nutricionistas de Cataluña”, el pasado 16 de noviembre de 2013. Explicaré brevemente la anécdota, por si a alguien le es de utilidad en lides similares y porque, como decía el gran Borges “las cosas que le ocurren a un hombre les ocurren a todos”. En dichas Jornadas impartí una ponencia denominada “Etiquetado nutricional: si el tráfico es intenso y las intersecciones peligrosas, mejor con semáforos”, en la que amplié lo detallado en este texto. Pues bien, al concluir mi charla, un congresista vinculado a la Fundación Alimentum me indicó públicamente que mi defensa del etiquetado en semáforo divide a los alimentos en buenos y malos, lo cual “demoniza” a ciertos alimentos, de manera injusta. Justo lo mismo que declara la citada fundación: “las etiquetas basadas en códigos de colores catalogan los alimentos en buenos o malos”. Veamos quién está detrás (Patronato) de dicha fundación: Pepsico, Danone, Leche Pascual, Bimbo Iberia, Calvo, Campofrío, Coca-Cola, etcétera, etcétera. Sus mensajes nutricionales suelen contener una frase similar a “una buena alimentación se basa en comer de todo, pero con moderación.”, aderezada con la coletilla “no hay alimentos buenos y malos”. Es bien sabido que es muy difícil actuar con mesura (incluso si estamos saciados) ante alimentos muy palatables, muy calóricos y muy salados, como argumento en el texto “¿Por qué nos atraen más los alimentos menos sanos?”. Al congresista le respondí con explicaciones similares a las del Dr. Mozaffarian (aunque seguro que él lo haría muchísimo mejor que yo, desde luego). Incluso cité su frase, aunque hubo quien no creyó que fuese cierto que semejante experto hubiera proferido tamaña blasfemia.

Las palabras de Mozaffarian hay que entenderlas en el contexto actual (muy distinto al de hace 25 años, cuando Francisco Grande Covián publicaba “Nutrición y salud”) en el que, además de sufrir una pandemia de obesidad, de hipertensión, de diabetes y de cánceres (enfermedades relacionadas con la nutrición, y que van en aumento), comemos ingentes cantidades de comida superflua y estamos en manos de gobiernos que:

Ningunean el papel de los dietistas-nutricionistas, como bien explica Juan Revenga (a quien tuvimos el gusto de realizar una “entrevista mitológica”), o como detallan documentos tan interesantes como este o este.
Invierten poquísimo en educación nutricional (eso por no hablar de prevención), y
Permiten, como apunta la Doctora Margaret Chan (directora de la OMS), que la industria alimentaria campe a sus anchas. Sea mediante anuncios de alimentos insanos en horario infantil (por poner un ejemplo) o, peor aún, invirtiendo un dineral en “formar” a la población a través de sus fundaciones o institutos “tapadera”. ¿Cómo “forma” a la población dicho “lobby”? Pues diciendo, cómo no, que no hay alimentos buenos y malos…
En el libro “Secretos de la gente sana” incluí unas reflexiones que vale la pena traer a cuento:

“En el año 2004 se produjo en Estados Unidos un combate entre dos contrincantes que merece ser revivido. En una parte del cuadrilátero se situó un boxeador llamado «cadenas de comida rápida», campeón imbatido durante años y años. En la otra esquina del ring apareció un aspirante al título: el valiente pugilista «5 al día» (asociación sin ánimo de lucro que promociona el consumo de frutas y hortalizas). Aunque más que valiente podríamos definirlo como «suicida» si valoramos la condición física de ambos púgiles:

Gráfico

La gráfica refleja los gastos en publicidad de las cadenas de comida rápida y los de la campaña «5 al día», con datos de la organización independiente «Consumers Union». Se resume así:

Inversión publicitaria de las cadenas de comida rápida: ~ Dos mil millones de dólares.
Inversión publicitaria de la campaña «5 al día»: ~ Nueve millones de dólares.
Es decir, en términos pugilísticos tendríamos a un «peso superpesado» contra un «peso paja», lo que se suele conocer como combate desigual. No hace falta que te explique lo qué sucedió cuando el árbitro tocó la campana que advertía del inicio del primer «round». La victoria de las cadenas de comida rápida fue arrolladora y por K.O. y nuestro aspirante quedó fuera de combate. Es imposible contrarrestar semejante diferencia si alguien no  cambia el reglamento [ej: prohibir la publicidad de comida rápida en la programación televisiva dirigida a niños y adolescentes] para que el encuentro pueda considerarse limpio”.

Los datos, aún siendo de 2004, siguen teniendo plena actualidad. La ultimísima prueba la tenemos en este estupendo texto titulado “Asalto de coca-cola al agua del grifo”, redactado por el dietista-nutricionista Andy Bellaty para “The Huffington Post”, que te invito a leer enterito, y del que extraigo su última y clarificadora frase:

“Es crucial que los defensores de la salud no bajen la guardia a la inmensa gama de tácticas que utiliza la industria de los alimentos y las bebidas, y no sólo a su presentación de ser “conscientes de la salud”, que emplean por necesidad. De lo contrario, corremos el riesgo de que nuestros esfuerzos se estampen, por culpa de una industria que prioriza sus beneficios por encima de la salud”.

Imaginémonos ahora un alimento que encuentras, amiga lectora o amigo lector, a la vuelta de la esquina (incluso probablemente antes…). Alimento del que tus responsables sanitarios te aconsejen lo siguiente: “evítalo”. ¿Qué adjetivo, desde la perspectiva de la salud, le pondrías a dicho alimento?  No contestes todavía, porque luego vuelvo a preguntártelo. El caso es que el Consejo Asesor de las Guías Dietéticas americanas, con la asistencia de la Colaboración Cochrane, declaró (página 52) que la población debería "evitar" las bebidas azucaradas. La palabra "evitar" fue, hasta esa fecha, la recomendación más rotunda emitida en un documento de esta ralea. Hoy, en cambio, muchas organizaciones utilizan el citado verbo. El Fondo Mundial para la Investigación del Cáncer, por ejemplo, es claro en su recomendación -"evite las bebidas azucaradas"-, como puede comprobarse aquí. Dicho Fondo, por cierto, indica lo mismo con respecto al embutido u otras carnes procesadas. Y es que en el ámbito de la salud pública los mensajes positivos (“tome más frutas y hortalizas”) funcionan poco, como bien explica Bittor Rodríguez en este brillante escrito. A lo que él razona podemos añadir el ejemplo de la lactancia materna: muchas entidades de referencia no detallan los beneficios de dar el pecho, sino los riesgos de la leche artificial, como expliqué aquí. Esto es así porque durante muchos años la lactancia materna se ha promocionado, sin éxito, mediante la enumeración de sus efectos beneficiosos. Al comprobar que dicha promoción no se traducía en un mayor número de madres dando el pecho, se diseñaron campañas centradas en mostrar los riesgos de no amamantar, cuyo éxito es mucho mayor.

Pero volvamos a los “refrescos” (acepción desafortunada donde las haya). Porque tomar el equivalente a una lata de bebida azucarada al día puede aumentar un 22% el riesgo de padecer diabetes tipo 2, según una investigación que evaluó ocho cohortes europeas (350.000 participantes) que participan en el Estudio Prospectivo Europeo sobre Cáncer y Nutrición (EPIC). La doctora Dora Romaguera, una de las responsables del estudio, realizó unas contundentes afirmaciones para Diario Médico: "Teniendo en cuenta el aumento en el consumo de bebidas azucaradas en Europa, se debe enviar a la población mensajes claros sobre el efecto contra la salud de estos refrescos".

Como comentó el Dr. Bittor Rodríguez en el texto antes citado, “las empresas de alimentación conocen y utilizan con éxito la base científica que explica qué y cómo decidimos comer”, lo que con el apoyo de otras “fuerzas vivas” lleva en muchas ocasiones a utilizar un “lenguaje nutricionalmente correcto” por no decir “light”, “descafeinado” y desprovisto de sustancia (pese a que luego engorde mucho). Hablando de “fuerzas vivas” me viene a la mente algo que declaró en el año 2000 el Institute of Medicine de Estados Unidos y que suscribió en 2012 la American Cancer Society: “No es razonable esperar que la gente cambie su comportamiento fácilmente cuando hay tantas fuerzas en el entorno social, cultural y físico conspirando contra dicho cambio”.

Es momento de volverte a formular la pregunta ¿qué adjetivo le pondrías a los “refrescos”, desde el punto de vista de la salud? ¿Neutros? ¿Regularcillos? ¿Eres consciente de que la media de la población adulta española toma 125 gramos diarios de refrescos, según la última encuesta de la AESAN? Quienes redactamos “Comer o no comer” (y queremos creer que la mayoría de nuestros lectores también) los tomamos de uvas a peras (a las que haré alusión en un momento), e imaginamos que los ancianos tampoco tomarán a menudo, así que alguien está tomando muchos, pero que muchos refrescos, para que la media sea tan elevada. Dentro de los “refrescos”, hay algunos que se llevan la palma, como las “bebidas energéticas”, de las que hablé (y no muy bien…) en junio para el portal Consumer.es o, a inicios de noviembre, para “Ser consumidor”.

¿A qué otros alimentos se referirá Mozaffarian? En el artículo de The New York Times aparecen, cómo no, las patatas fritas de bolsa o las “patatas chips” (que, como el resto de aperitivos salados, contienen ingentes cantidades de sal, y muchísimas calorías a partir de grasa), los dulces (¡ese Kinder Bueno!), los postres (incluye aquí la bollería, la repostería o los helados) e incluso los cereales refinados. De hecho, el consumo de cereales integrales, como ese arroz integral defenestrado por los “paleodietistas”, se asoció en el estudio de Mozzafarian y sus colaboradores con un menor riesgo de obesidad. Eso por no hablar de las almendras, avellanas u otros frutos secos. El último estudio sobre el tema (noviembre de 2013) concluye que a más frutos secos, menos posibilidades de morir prematuramente. ¿No es ese un alimento “bueno”? Y ya puestos, veamos qué concluye un estudio centrado en bebidas azucaradas, financiado por el National Cancer Institute, y también publicado en noviembre de 2013: “La ingesta de bebidas azucaradas puede ser un factor de riesgo para el cáncer de endometrio de tipo I, independientemente de otros factores relacionados con el estilo de vida”.

En suma, puestos a escoger, prefiero juntarme con quien sugiere que la comida “malsana” (así la llama la OMS) es “mala” si la seguimos tomando tal y como lo hacemos, “a cascoporro”, y me alejo sin mirar atrás del quien me planta en la lista de los alimentos a evitar a las uvas o a las peras.

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miércoles, 27 de noviembre de 2013

Entrenamiento de Abdominales en 8 minutos!


Si tan solo dedicas 8 minutos 4 días a la semana a tus abdominales, y los combinas con una alimentación equilibrada, pronto observaras grandes cambios.




Comer mejor y más sano ¡Es posible!


Seguramente muchos de los puntos de este decálogo que nos propone la ‘Sociedad Española de Medicina de Familia’ con el fin de conseguir una alimentación más saludable no te suenen a nuevo.


Pero, si el ‘método’ es de sobra conocido, ¿por qué nos cuesta a veces tanto esfuerzo ponerlo en práctica? Llevar una dieta equilibrada es fundamental no sólo para cuidar la línea sino, mucho más importante aún, para un buen funcionamiento del organismo (incluido el cerebro y el desarrollo cognitivo).

Comer mejor y más sano ¡es posible! Para ello no olvides:


1) Mantener un horario fijo para las comidas principales.

2) Masticar despacio los alimentos.

3) Consumir una gran variedad de frutas y verduras, hasta 600 gramos diarios.

4) Llenar el carrito de la comprar con productos lácteos desnatados o bajos en grasas.

5) Escoger ‘grasas saludables’ como el aceite de oliva, mejor si es virgen, por su mayor riqueza en antioxidantes.

6) Consumir pescado, especialmente azul, 3 o más veces por semana.

7) Optar por carnes con un menor aporte graso como pollo y pavo.

8) No olvidar que los refrescos y bebidas azucaradas tienen muchas calorías y si abusas de ellos te harán ganar peso.

9) Realizar al menos 4 veces por semana, durante 40 minutos al día, algún ejercicio físico, adaptado a tu condición.

10) Deben evitarse a toda costa los remedios ‘milagro’ y las dietas no recomendadas por médicos o profesionales sanitarios.

lunes, 25 de noviembre de 2013

Correr con los keniatas



¿Qué es una maratón?; respuesta: ‘una carrera de 42 kilómetros en la que siempre gana un keniata’…

El británico Adharanand Finn quiso averiguar el por qué de esta máxima y decidió ir directamente a la fuente. Pero no como periodista, sino para vivir con ellos y, sobre todo, correr al lado de ellos. Preparó a su familia y abandonó Devon para mudarse a la pequeña ciudad de Iten, en Kenia, tierra natal de cientos de los mejores atletas del país y, sin lugar a dudas, capital mundial del atletismo. Una vez allí, se calzó las zapatillas y se lanzó a la aventura por las pistas de tierra, corriendo en compañía de campeones olímpicos, jóvenes esperanzados y colegiales descalzos. Comió lo mismo que ellos, durmió en sus campamentos de entrenamiento y se despertó a las cinco de la mañana para salir a correr por las mismas cuestas que ellos. Al final del camino lo esperaba el sueño de unirse a los mejores atletas de Kenia en su primera maratón, una carrera épica por el territorio de los leones, en plena llanura keniata.

Después de meses de entrenamiento y de vivir en carne propia la existencia de un keniata, Finn llegó a la ciudad de Lewa a correr la maratón. Su relato es, el de todo corredor que se enfrenta por primera vez a los 42 kilómetros: patético… y finalmente heróico. Llegó más de 90 minutos después de los ganadores. Pero el público le aplaudió, con algo de condescendencia, gritándole: “First mzungu”(primer extranjero). Finn dice que tuvo sentimientos encontrados en ese momento: “Por supuesto, es un buen logro… pero igual es un poco vergonzoso llegar tanto más atrás que el ganador”. Era la culminación de seis meses de levantar polvo en los caminos de Kenia… un hombre blanco entre los mejores corredores de larga distancia del mundo. Dice que lo trataban con cariño, “pero yo de todas maneras era una rareza: un atleta hombre que corría más lento que la más lenta de las mujeres”. Finn recuerda que le decían: “Algún día lo lograrás”.

domingo, 24 de noviembre de 2013

Comer es un placer, pero...


No hay dudas de que comer es un placer. Pero, para no darse atracones y luego pasar hambre para poder lucir la silueta en las playas, es necesario aprender a comer, a crear hábitos alimentarios. Toda conducta que se sostiene en el tiempo se transforma en un hábito.                                                                                           Para una persona sin sobrepeso, una buena alimentación deberá ser fraccionada, como mínimo en las cuatro comidas diarias -desayuno, almuerzo, merienda y cena-. La dieta, primeramente, deberá adaptarse a las condiciones biológicas de cada persona, siempre será completa, predominando la calidad sobre la cantidad. Según los nutricionistas, no es conveniente pesar o medir los alimentos. El adecuado balance logra las metas. Este balance se realiza alternando en comidas consecutivas los alimentos ricos en proteínas, hidratos de carbono, con muchas frutas y verduras, y pocas grasas. Todas las proteínas deberán acompañarse siempre de hidratos de carbono complejos -con predominio de fibras-.

Así, la carne puede acompañarse con una ensalada de zanahorias, tomates y cuanta variedad vegetal se desee. Si bien las porción de la carne será moderada, la ingesta de verduras, ya sea crudas o cocidas puede ser abundante. Otro hábito importante es beber abundante agua.

También hay que decirle adiós al salero: es recomendable disminuir -o eliminar por completo, el agregado de sal durante la preparación de las comidas, dado que, con una dieta balanceada, los mismos nutrientes ya aportan sodio. Sí se pueden utilizar productos similares a la sal, pero sin sodio. Otra alternativa para hacer más apetitosa la comida es el uso de condimentos especiales para carnes blancas, rojas, pescados o vegetales.
Y, como broche de oro, se aconseja realizar ejercicio físico moderado, aeróbico y sin saltos, por ejemplo nadar, andar en bicicleta o caminar. Este tipo de actividad física favorece el retorno venoso al corazón, previene la aparición de várices, da tonicidad o firmeza a los músculos y una buena elasticidad a los tendones.

Aunque parezca complicado, estar en buena forma y sano se puede lograr sin demasiado esfuerzo. Disminuir el tamaño de las porciones, consumir muchas frutas y verduras, beber agua en abundancia, y conseguir un calzado cómodo para caminar, parecen ser la clave para cumplir muchos años, con pocos malestares físicos y gran lucidez mental.





Leyenda de los tarahumaras o rarámuris

Edmund Wade Davis es un antropólogo nacido en 1953, cuyo trabajo se ha enfocado en las culturas nativas o indígenas de diferentes partes del mundo. En su libro "El río", que narra entre otros los viajes del explorador Wade Davis por el continente americano, podemos leer: "Por lo diarios del explorador danés Carl Lumholtz supo que los tarahumaras, unos indios de la Sierra Madre Occidental de México, eran los mejores corredores del mundo. En carreras sin descanso y llevando un botón de peyote y la cabeza disecada de un águila bajo el cinto para protegerse de la brujería, los hombres tarahumaras podían trotar más de doscientos kilómetros. Un empleado del servicio postal mexicano, en cinco días, había entregado una carta a novecientos sesenta kilómetros de distancia"


Tarahumara es la españolización de su nombre, ya que ellos se denominan a si mismos "rarámuri", que significa "los de los pies ligeros". Las carreras de larga distancia son uno de los ejes de su identidad cultural y han evolucionado hasta convertirse en un juego llamado "rarajipari", consistente en una carrera que puede durar hasta dos días, y en la que se patea una pequeña bola de madera durante distancias que pueden ir de los 80 a los 160 kilómetros.





Leadville 100 Miles

Es una de las cuatro grandes carreras de montaña del circuito americano, junto con la Western States, Vermont y Wasatch. La mitad de los corredores que inician esta mítica carrera no llegan a completarla en las 30 horas límite, ya que además de sus 161 km, hay que tener en cuenta que se desarrolla a altitudes por encima de los 3.100 m, teniendo que ascender Hope Pass a 3.800m, por lo que el nivel de oxígeno es bastante inferior al que tenemos a nivel del mar.

En la Leadville de 1993 tuvo lugar la primera victoria en las Rocosas de la hasta entonces desconocida tribu de los indios tarahumaras. Ya habían participado en la edición anterior, pero pagaron la inexperiencia de no conocer la ruta ni las reglas, y en esta edición compitieron contra ciber-runners embutidos en última tecnología en materiales, con sus tradicionales sandalias de suela de neumático usado y tiras de cuero.

Su motivación fue la promesa de un promotor "gringo" de llevar comida para su pueblo, debido a que una pertinaz sequía hizo que se disparase la mortalidad infantil por la desnutrición. Lo que lograron, fue pasar uno a uno a los mejores ultrafondistas de montaña de Norteamérica, hasta quedar en los puestos primero, segundo y quinto. Victoriano un indio de 55 años, ganó ese año la mítica Leadville.

Pero la legendaria edición de 1994 ha pasado a la historia por el duelo que sostuvieron esta tribu y la mejor ultrafondista de la historia: Ann Trason, que fue la única capaz de plantar cara a los tarahumaras. Venía de ganar carreras en las que había vencido a todos los hombres, por lo que era una leyenda viviente. Ese mismo año nacía la versión de las cien millas para mountain bike, a la que han acudido míticas figuras como el hoy denostado Lance Armstrong. La Leadville Trail esta considerada como la mejor carrera de Norteamérica.

El equipo tarahumara estaba compuesto de 7 miembros, 5 de ellos de una misma aldea de 500 habitantes y en esta edición había indios más jóvenes de 25 años como Juan Herrea, junto a los veteranos, como Martimiano Cervantes de 41 años.

Micah True también conocido como "Caballo Blanco", que hacía de escudero de Martimiano, les habló a los indios de Ann Trason y la apodó como "la Bruja", para infundirles respeto a los indios sobre esa mujer y sus excelentes cualidades como corredora, y les aconsejó como estrategia no pasarla hasta que faltase poco para llegar a meta.

Martimiano cometió el error de adelantarla y cuando fue pasado por Ann Trason, ésta le dijo a Caballo Blanco: !Pregúntales como se sienten al ser pasados por una mujer! Pero Juan Herrera fue fiel a la estrategia y cada vez que "la Bruja" se paraba para atarse un zapato, comer, orinar o lo que fuera, él también lo hacía y la esperaba. Después Ann confesaría que le resultó enervante que Juan no se esforzara nunca en pasarla, como si con ello le demostrara que podía pasarla en el momento que quisiera.

Finalmente Juan se declaró vencedor de la carrera con un tiempo de 17:30 horas, Ann llegó la segunda con uno de los mejores tiempos de toda la historia de esta carrera 18:04, estando más de veinte años después imbatido por ninguna mujer. Martimiano llegó tercero con 19:40. Las cifras hablan por sí mismas, 4 de los 5 primeros clasificados fueron tarahumaras y los 7 que participaron entraron dentro del top 11. Estos míticos duelos no han vuelto a repetirse porque a pesar de que en la Leadville todos los campeones del pasado son invitados a participar, en el caso de los indios tarahumaras no ha sido así.

La Crónica de la carrera de Caballo Blanco hizo historia, y cuando años mas tarde Christopher McDougall conoció a Caballo, empezó a redactar un libro que sería un superventas "Nacidos para correr".

Quien quiera correr hoy en día entre estos grandes atletas, no tiene más que acercarse a la cita anual en las barrancas de Urique, tierra natal de los tarahumaras, donde se organiza el Ultramaratón de 80 km Caballo Blanco o Copper Canyon ultra y en donde puedes encontrartre con conocidos ultrafondistas como Jenn Shelton, Billy 'bonehead' Barnett y Scott Jurek.

En el Campeonato de España de Ultratrail CSP-115 de 2013 participan dos tarahumaras, Silvino Cubesare Quimare y José Cruz Cleto Mancinas. El primero de ellos aparece en "Nacidos para correr".

sábado, 23 de noviembre de 2013

Nacidos para correr


 

Nacidos para correr de Christopher McDougall hace una interesante reflexión sobre la motivación que tenemos los humanos por correr y su relación con la supervivencia de la especie. En su día desahuciado por lo médicos, Christopher conoce la historia de los corredores tarahumaras, un pueblo de México que vive para correr en las antiguas barrancas del cobre de Chihuahua y que apenas sufren lesiones.
Como el mismo cuenta, un día vio la foto de un tipo cincuentón que venía de las montañas de México, que corría con unos trapos en los pies y con sandalias y que ganó una carrera de 160 km (100 millas) y empezó a preguntarse que estaba haciendo mal. Así nació Nacidos para correr, un libro que trata de responder a la cuestión que tanto obsesionaba a Christopher: ¿Por que me duelen los pies? y que a través de peculiares personajes e interesantes historias, como la carrera de 50 millas entre hombres y caballos en Pescott (Arizona), que sorprendentemente han ganado los hombres en muchas ocasiones, llega a una conclusión: los zapatos son un mal invento, aboga por olvidarnos del marketing y volver a los tiempos de los romanos, usando chanclas, es la técnica de moda, el barefoot running o correr casi descalzo. 
Es raro que un libro que no trate sobre béisbol, baloncesto o fútbol americano, se convierta en uno de los títulos deportivos más vendidos en los Estados Unidos, pero la forma de contarnos las historias y los extraños personajes que pululan por sus páginas enganchan a su lectura, como la figura de Micah True, también conocido como Caballo Blanco, alias que recibió de los mayas de las sierras de Guatemala, tras correr por los volcanes de aquel país, y que soñaba con organizar una carrera entre los indios y algunos de los mejores corredores de ultramaratón de Estados Unidos. Posteriormente estos duelos dieron la que esta considerada como la mejor carrera de la historia del ultrafondo en montaña: las 100 millas de Leadville en 1994. Este pueblo de Colorado es el mas alto de Norteamérica y la carrera se desarrolla entre altitudes de 3.100 a 3.800 metros.
Os dejo un vídeo subtitulado al español, en el que McDougall nos cuenta varias preciosas historias de superación y solidaridad a través de varios personajes, algunos de ellos un tanto peculiares. Dura casi 16 minutos, pero engancha desde el primer hasta el último minuto y pese a su duración, es difícil no verlo de un tirón:

jueves, 21 de noviembre de 2013

Al pan pan :)

No hay alimentos buenos, ni alimentos malos, solo hay buenas y malas formas de combinarlos. El problema es que muchas personas opinan que es el pan el responsable de todos los excesos que cometen a lo largo del día; y por eso cuando se proponen adelgazar dejan de tomarlo. Sin embargo los expertos en nutrición discrepan de esta teoría.
100 gramos de pan PAN, es decir el pan artesano, solo contiene 230 calorías, y a lo largo del día una persona sedentaria necesita ingerir unas 2000 calorías. Se trata de una cantidad muy razonable, y más sabiendo que en una alimentación equilibrada en torno al 50% de las calorías totales ingeridas deben  proceder de los hidratos de carbono.

El pan aporta hidratos de carbono complejos o de absorción lenta; ya que su componente más abundante es el almidón. Además, suministra una muy buena cantidad de proteínas de origen vegetal, y apenas contiene grasa. También es una gran fuente de vitsaminas del grupo B y minerales como el fósforo, el potasio y el magnesio.

¿Sabrías reconocer una dieta "milagro"?


Los tres principales rasgos que permiten identificar las dietas que representan un riesgo para la salud son: la promesa de una pérdida de peso rápida (superior a los 5 kilos al mes), el cebo de no requerir esfuerzo y el anuncio de que son completamente inofensivas para la salud. En la práctica, las dietas rápidas provocan carencias de vitaminas y minerales al restringir algunos alimentos, bajan el estado de ánimo cuando se comprueba el fracaso y favorecen el efecto yoyó tan pronto como se abandonan.

La revolución dietética del Dr.Atkins



La revolución dietética del doctor Atkins,
se publicó por primera vez en 1970, y se ha convertido en uno de los libros más vendidos de la historia. Aproximadamente 40 millones de personas han probado el "programa más probado, efectivo y seguro para adelgazar y no volver a engordar". En el libro, el Doctor Atkins afirma que el motivo por el cual se gana peso no reside en llevar una vida sedentaria, ni en comer más de la cuenta; si no en la ingesta de alimentos ricos en hidratos de carbono. Además el doctor recomendaba que de la ingesta total de alimentos un 90% fueran procedentes de carnes rojas, pescados, embutidos, marisco, y quesos; y el 10% de alimentos restante deberían ser verduras y unas pocas frutas; haciendo hincapié en no ingerir una cantidad de frutas y verduras superior al 10%. 
No obstante, gran parte de frutas y verduras, unidas a otros alimentos como la leche, el pan, la pasta, el arroz, los cereales, las legumbres y el azúcar; son alimentos completamente prohibidos y desaconsejables desde el punto de vista de Atkins. La conclusión del libro sobre la reducción de peso es que " si el organismo tiene escasos combustibles fáciles (hidratos de carbono), utilizará solo el combustible de almacenamiento: la grasa orgánica".
   ¿Qué sucede con esto?                                                         
La gente que con este método consigue bajar de peso, en realidad lo han conseguido comiendo menos. Los estudios realizados sobre dietas pobres en carbohidratos demuestran que la pérdida de peso observada en individuos que seguían dietas pobres en carbohidratos estuvo asociada principalmente a la baja ingesta calórica, y con el tiempo siguiendo la dieta, pero no con el menor contenido de carbohidratos. De hecho según la OMS "las dietas ricas en carbohidratos desempeñan un papel central en el control del sobrepeso y la obesidad", es decir, la mejor forma de perder peso y no recuperarlo luego es justo la contraria a la que propone Atkins.
Recuerda que...                                                                                                                                
Para que una pérdida de peso se mantenga en el tiempo no hay que supervisar únicamente la ingesta, sino también utilizar estrategias para controlar la ansiedad y fomentar la actividad física. Y ese es el triángulo que de verdad funciona; la combinación de la alimentación, la actividad física y la psicología.      
                                                              



martes, 19 de noviembre de 2013

Mens Sana In Corpore Sano



Estoy convencida de que no hay nadie que no desee sentirse bien consigo mism@. A todos nos gusta cuidarnos, y ver en el espejo a una persona segura de sí misma que está dispuesta a asumir nuevos retos, que tiene la energía y la fuerza suficientes para afrontar el día con alegría y optimismo. 
En ocasiones nos dejamos contagiar por la negatividad y las tensiones de los que nos rodean, pero cambiar nuestro estado de ánimo solo depende de nosotros mismos, y de la importancia que queramos darle a las distintas situaciones que se nos presenten. 
Con esto no quiero decir que podamos elegir cómo nos sentimos en cada momento, somos humanos y tenemos nuestros más y nuestros menos, pero sí digo que podemos seguir unas pequeñas pautas para disfrutar más de la vida y tomarla menos en serio.
En una sociedad dónde las prisas se han convertido en rutina, y dónde el descontrol se ha convertido en costumbre , necesitamos aprender a parar un momento, tomar aire, y dejar nuestra mente en blanco. 
El pilar fundamental de una vida saludable y de una mente equilibrada es el ejercicio combinado con una alimentación variada y sana. Y por supuesto, todos aquellos pequeños cuidados que nos ayuden a sentirnos mejor con nosotros mismos. Para querernos tenemos que permitirnos algún capricho, por ello en mi blog a parte de ejercicios, recetas de comida sana y consejos de alimentación también podréis encontrar tips de belleza.
Y por supuesto, la actividad física, siempre supone sacrificio, pero os lo aseguro ¡merece la pena!.